TOMATES RELLENOS DE BURRATA Y PESTO
Imprimir recetaINGREDIENTES
- 2 tomates grandes y buenos (MONTE ROSA)
- 1 burrata (LA DARIA)
- 80 grs de piñones (ELIGES)
- 80 grs de queso Grana Padano (ELIGES)
- 20 grs de albahaca fresca
- 1 diente de ajo
- Aceite de oliva virgen picual (ABRIL)
- sal y pimienta al gusto
Estos tomates rellenos de burrata y pesto no son nada más, ni nada menos, que una propuesta diferente para tomar tomates con burrata.
Aunque uno se pregunte cómo ha podido llegar feliz y sano a su madurez sin haber comido en su infancia, juventud y hasta hace pocos años, cantidades ingentes de burratas, aguacates, albahacas y mangos, hay que reconocer que nos estábamos perdiendo algo, porque todos esos productos están francamente ricos.
Y como la comida entra también por los ojos, estos tomates rellenos de burrata y pesto que aquí os traigo son una forma diferente y más atractiva de comer un socorrido y actual básico de nuestras mesas.
Por cierto, desde este lunes 15, utilizando la aplicación de supermercados Gadis, (que es para quienes realizo yo estas recetas) tenéis esta burrata de promoción- Así que aprovechad la oferta, preparadla así, y ya veréis la diferencia.
Bueno, y una vez que hagáis pesto en casa, ya no lo volveréis a comprar el de bote. No se tarda nada en hacerlo, congela estupendamente, y el resultado es de otra galaxia. Así que no hay disculpa que valga para no prepararlo vosotros mismos.
Vamos al lío, que hoy, ni la cocina vamos a encender…
Aproximado proceder:
Lavamos y pelamos (esto es imprescindible) dos buenos tomates, por ejemplo, estos de la variedad Monte Rosa.
En vez de escaldarlos, manchar una tartera, un bowl, ponerlos en hielo y complicaros la vida, yo os recomiendo pelarlos con un buen pelador de tomates. Son iguales que los peladores de verduras, pero tienen una cuchilla diferente con dientes de sierra que hace que tomates, kiwis, nectarinas, melocotones y demás familia, se pelen rápido y muy fácil.
Una vez pelados los tomates, con ayuda de un cuchillo les retiramos la tapa y el pedúnculo central. Con una cucharilla retiramos parte de la carne del interior para que nos quede espacio para introducir media burrata en cada tomate.
Salamos los tomates y los colocamos escurrir sobre una rejilla o colador con el agujero hacia abajo. Así soltarán parte del líquido y quedarán más sabrosos.
Los dejamos escurriendo mientras hacemos el pesto
PESTO:
En una batidora decente trituramos: Un paquetito de albahaca (20 grs) + 80 grs de piñones + 100 grs de queso Grana Padano + 1 diente de ajo pequeño y sin germen + sal + aceite virgen al gusto. Tiene que quedarnos una salsa bastante espesa pero que sea salsa, no material de construcción.
Cubrimos el fondo de los platos con una buena cantidad de pesto.
Damos la vuelta a los tomates que teníamos escurriendo e introducimos media burrata en cada uno. Salpimentamos.
Colocamos los tomates sobre el pesto con la parte de burrata hacia abajo.
Decoramos con un poquito de aceite para que brillen, algo de sal gruesa, unas hojas de albahaca y unos piñones que previamente habremos pasado por el micro para tostarlos.
Con el pesto que sobre os hacéis una pasta al día siguiente, de esas que están para que os pongan un piso, o dos si son pequeños…
Y ya os dije que congela estupendamente, así que ya no hay disculpa para no hacer pesto casero. Y cuando probéis el de verdad, aún menos…





2 comentarios
Me lo apunto para entrante, pintaza.
Está muy rico, de verdad, Francisco. Anímate y me cuentas…