TARTA FACIL DE ALBARICOQUES
Imprimir recetaINGREDIENTES
- 1 masa quebrada o brisa
- 3 huevos
- 125g de azúcar
- las semillas de 1 vaina de vainilla
- 250g de queso mascarpone
- 250g de queso ricotta
- 30g de maizena
- azúcar glass
- almendra fileteada
No hay mucho más que decir ni que añadir a esta tarta fácil de albaricoques.
Si, como yo, sois malos reposteros, esta tarta entra dentro de lo que yo califico como: «cocina dulce». Es decir, que tenéis el éxito asegurado sin medidas, temperaturas, orden, ni tiempos exactos.
Es sencillísima de hacer, se cocina solita en el horno y está deliciosa fría. Bueno, sí, queda añadir que el ingrediente estrella es una fruta muy sana y de temporada: el albaricoque.
Esta tarta fácil de albaricoques me parece una receta ideal para llevar a casas de amigos cuando nos piden el postre porque nos permitirá quedar bien con muy poquito esfuerzo, así que no se lo digáis a nadie…
Esta es la primera receta de agosto que hago para GADIS supermercados. Allí, como podréis imaginar, encontraréis todos los ingredientes par realizarla.
Aproximado proceder:
Cubrimos un molde bajo de horno con una lámina de masa brisa o quebrada. Conservamos el papel de horno que ya traen dichas masas. Pinchamos la masa con un tenedor para que no suba.
Lavamos y cortamos a la mitad los albaricoques. Les retiramos el hueso y los colocamos boca abajo y en círculos cubriendo toda la superficie del molde.
En un recipiente amplio, donde podamos meter una batidora, mezclamos:
- 3 huevos
- 125g de azúcar
- las semillas de 1 vaina de vainilla
- 250g de queso mascarpone
- 250g de queso ricotta
- 30g de maizena
Batimos todo bien con una batidora de varillas hasta conseguir una crema que tiene que quedar espesa.
Cubrimos con ella el molde con los albaricoques.
Esparcimos almendra fileteada sobre la tarta
Horneamos a 180º en horno ya caliente durante 35 minutos.
Retiramos del horno, dejamos enfriar y espolvoreamos con azúcar glass en el momento de servir.
Vamos, no me digáis que esta tarta de temporada no es facilísima de hacer. Que está rica, ya os lo digo yo.
Animaos a hacerla en casa, ¡y luego me contáis!




